Orientación sencilla desde el primer minuto
Un letrero bien ubicado, legible y retroiluminado puede evitar veinte preguntas y varios rodeos. Usa tipografías grandes, alto contraste, pictogramas universales y flechas consistentes. Coloca hitos visuales memorables, como una maceta colorida o un mural, para dividir trayectos largos en tramos fáciles. Entrega una tarjeta con instrucciones breves y un número de contacto. Una anfitriona nos contó que, tras colocar una cuerda guía con banderines reflectantes hacia el comedor, los retrasos al desayuno desaparecieron por completo.